.

.
.

martes, 31 de marzo de 2015

La "HOMOSEXUALIDAD" equiparable al "NARCO" afirma CANDIDATO a GOBERNAR SAN LUIS POTOSI


El aspirante a la gubernatura de San Luis Potosí por el partido Encuentro Social, Arturo Arriaga Macías, expresó unas polémicas declaraciones en las que refiere que los gays, solteras embarazadas y el aborto, rompen con la familia; por lo que, dichas condiciones deben ser atendidas a la par de la inseguridad, la violencia o el narcotráfico.
Mexico D.F 31/Mar/2015 Por su parte, la comunidad gay se alista para la marcha del orgullo gay 2015, la cual se celebrará en tres meses; al respecto, el Comité, indicó que el lema será “Nuestra Ciudad, orgullosa de sus Identidades Diversas” y estará dedicada a celebrar el reconocimiento de la identidad de género en la Ciudad de México tras las reformas al Código Civil que facilitan el cambio de actas de nacimiento para aquellos ciudadanos que nacieron con un sexo biológico al cual no se identifican, transexuales; en ese sentido, “Será la primera vez que marchen ciudadanos trans oficialmente reconocidos por la ley”, declaró Gloria Hazel Davenport, periodista y activista por los derechos de la comunidad trans.
Por otro lado, el PRI presentó su nueva representante en defensa de la comunidad lésbico-gay, Sabrina Sabrok, una cantante, modelo y vedette conocida por sus múltiples círugias plásticas para aumentar el tamaño de sus senos y sus espectáculos sadomasoquistas. Sabrok fue designada por la Confederación de Jóvenes Mexicanos (CJM), organización adherente del PRI; al respecto, su líder, Carlos Ramírez Nolasco, aclaró que es sólo un cargo honorario por el que no va a recibir ningún sueldo.
Mientras tanto, en otras fronteras la comunidad gay sigue ganando terreno en el reconocimiento de sus derechos, el distrito tokiota de Shibuya en Japón aprobó las uniones en las parejas del mismo sexo, siendo el primer municipio de Japón que da un paso hacia la equiparación legal de las uniones homosexuales; por lo que, dicha iniciativa permitirá expedir certificados de unión civil a parejas homosexuales.
Por otro lado, un condenado por asesinato homofóbico se casa con otro hombre en la prisión donde purga su pena; en la prisión Full Sutton en East Yorkshire de Reino Unido, dos asesinos convictos, se acaban de convertir en la primera pareja gay que se casa tras las rejas. Ambos hombres están condenados a cadena perpetua, Goodwin uno de los reos fue encarcelado por un asesinato homofóbico descrito por la policía como “un ataque homofóbico salvaje”; cabe señalar que la Ley de Matrimonio de 1983 permitió a los presos casarse y la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo en el Reino Unido en marzo de 2014 ha hecho legal para los reclusos de una misma prisión que se casen entre sí. Durante la ceremonia, la pareja intercambió sus votos personales en frente de familiares, unos compañeros de prisión y cuatro funcionarios de prisiones, que también habían sido invitados.
No obstante, en Estados Unidos, el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, se ha pronunciado en contra de una legislación anti LGBT, al calificar a las nuevas leyes de “muy peligrosas” y contrarias a los principios fundadores de ese país. El ejecutivo de Apple, dijo que las leyes promulgadas en Arkansas e Indiana son discriminatorias y buscan legitimar la injusticia bajo el velo de la libertad religiosa. La ley de Indiana, que se aprobó la semana pasada por el gobernador Mike Pence, les da a los dueños de los negocios que se oponen a la homosexualidad por razones religiosas el derecho a rechazar a las personas gay, lesbianas y transgénero.
fuente.-Huellas

"La "TRAMPA de la PUERTA BLINDADA"...la "fortaleza" se volvió "debilidad".


Los aviones son un arma. Esto quedó muy claro el 11 de septiembre de 2011 en Nueva York y Washington.

Mexico,D.F 31/Mar/2015 Los terroristas que se apoderaron de las aeronaves no requirieron de mucho para hacerlo.
La destrucción de las Torres Gemelas y sus miles de muertos hicieron que cambiaran las medidas de seguridad en el mundo entero.
Además de las revisiones exhaustivas antes del abordaje y los listados previos se colocaron puertas blindadas en las cabinas de mando, para impedir el ingreso de personas no autorizadas.
Una idea sencilla, que ha permitido que los pilotos hagan su trabajo con tranquilidad y sin el riesgo de enfrentar a pasajeros enloquecidos o, peor aún, a terroristas decididos a causar daño.
Esto funcionó bastante bien hasta la mañana del martes 24 de marzo, cuando el copiloto Andreas Lubitz estrelló el Airbus A320 de la compañía Germanwings en los Alpes franceses.
Lubitz, como se sabe, impidió la entrada del capitán Patrick Sondenheimer a la cabina una vez que éste salió para ir a los servicios.
Las puertas blindadas están diseñadas para sólo abrirse por dentro. Ésa es su fuerza y ahora sabemos que también su debilidad.
Todo indica que Lubitz era un suicida, inclusive estuvo bajo tratamiento, y que decidió proceder en consecuencia, matando, de paso, a otras 149 personas, que habían salido de Barcelona y tenían la intención de llegar a Düsseldorf.
Las autoridades de aviación civil ya están tomando cartas en el asunto. En México, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes dispuso que siempre permanezcan dos personas entrenadas en la cabina.
La medida es pertinente y sin duda evitará desgracias en el futuro.
Pero en el fondo lo que enfrentamos es la evidencia de que las mentes criminales suelen sorprender, porque no actúan bajo la lógica tradicional.
Más aún lo hacen quienes padecen enfermedades mentales, como parece ser el caso del piloto alemán.
Lo que falló es que nadie estaba preparado para una tragedia de semejante magnitud.
Pero Lubitz logró su objetivo, porque estuvo dispuesto a pagar con su propia vida, como también hacen los terroristas.
Contra eso hay poco que hacer, aunque por fortuna es raro que se actúe así.
Es en esos momentos en que los diseños de seguridad se quiebran, porque todos parten de la idea de límites (en general los de la propia sobrevivencia) y del miedo a ser atrapados por la autoridad.
Lubitz, ahí lo tétrico del asunto, se subió al avión en Barcelona probablemente sabiendo que se trataba de su último vuelo.

Fuente.- julian.andrade@razon.com.mx

Twitter: @jandradej


"25 MUERTOS en ENFRENTAMIENTOS en TAMAULIPAS"...ACUSAN al "BETO" hermano del "TORO" del "CDG"


El pasado jueves 26 de marzo, horas después de que fuerzas del Ejército decomisaron seis toneladas de mariguana que se encontraban enterrada en fosas clandestinas en diversos puntos de la Frontera Chica se suscitaron una serie de enfrentamientos en toda la región, particularmente en el municipio de Camargo, donde habrían perdido la vida 25 personas, según confirmaron a Apro fuentes del gobierno estatal.
Mexico,D.F 31/Mar/2015 Este último incidente del que hasta ahora no se ha informado nada se registró en una galera del Ejido Nuevo Cadillo. La Octava Zona Militar únicamente se limitó a reportar la detención de presuntos sicarios y del aseguramiento de un arsenal, droga, dinero y camionetas blindadas.
El 25 de marzo la delegación estatal de la Procuraduría General de la República inició cinco averiguaciones previas por el aseguramiento de más de seis toneladas de mariguana en los municipios de Miguel Alemán, Camargo, Mier, y Gustavo Díaz Ordaz.
Uno de los aseguramientos ocurrió en la ribera del Río Bravo, en el poblado Los Guerra. Uno más en tres fosas clandestina ubicadas en las inmediaciones del Ejido Camargo. El resto de la droga fue hallada en la orilla del Río Bravo, en Ciudad Mier, y en el Ejido Miguel Hidalgo del municipio de la Ciudad de Gustavo Díaz Ordaz.
Casual o no, horas después de tales aseguramientos comenzaron una serie de enfrentamientos en Miguel Alemán, Camargo y Ciudad Mier, según confió a esta agencia una fuente de la Procuraduría General de Justicia estatal que solicitó el anonimato.
Según dicha persona, el pasado jueves el jefe de la plaza de Camargo, el comandante Beto, del Cartel del Golfo, quien sustituyó al comandante Panochitas detenido por la DEA en octubre del 2014, convocó a una reunión a sus sicarios y halcones en el ejido Nuevo Cadillo.
Desde que llegó a Camargo, el comandante Beto comenzó a imponer su autoridad de manera sangrienta; incluso, comenzó a matar a sus escoltas, sicarios y halcones que no cumplían sus órdenes, agregó la fuente.
Mencionó que la tarde del pasado jueves acudieron a una galera del Ejido El Cadillo unos 27 sicarios y halcones en la que el comandante Beto les informó que habría cambios en la organización que controla la plaza.
“Cuando estaban todos reunidos arribaron seis trocas blindadas y los acribillaron. Una mujer quedó herida y horas después se la llevó el ejército del municipio de Camargo”, dijo la fuente.
Ayer la Procuraduría General de la República (PGR) difundió tres comunicados. En el primero reportó que “elementos del Ejército Mexicano aseguraron en las inmediaciones del ejido Nuevo Cadillo, municipio de Camargo, Tamaulipas, 23 armas largas, tres granadas, 6 mil 513 cartuchos y 295 cargadores, ambos de diversos calibres, así como 11 paquetes con marihuana, con un peso bruto de 97 kilos.”
“Lo anterior fue localizado en un tinaco enterrado en el lugar mencionado”, precisó un comunicado de la delegación Tamaulipas de la PGR.
En el segundo comunicado, se reportó el aseguramiento de diez armas largas, 28 granadas, un lanza cohetes y otros artefactos altamente lesivos.
“Al realizar patrullajes terrestres en Ciudad Camargo, Tamaulipas, elementos del Ejército Mexicano, en apoyo a la estructura de Seguridad Pública, localizaron una camioneta Ford Lobo, Raptor, doble cabina, con placas del estado de Tamaulipas, en aparente abandono”, precisó el texto oficial.
“Al revisarla se dieron cuenta que contaba con blindaje artesanal y en su interior se encontraban siete fusiles de asalto calibre 7.62 x 39 milímetros, dos fusiles calibre 5.56 x 45 milímetros, un fusil calibre 50 milímetros, 14 granadas de fragmentación tipo ovoide, 14 granadas calibre 40 milímetros, un lanzagranadas calibre 40 milímetros, un lanzacohetes abastecido con un cohete calibre 85 milímetros y ocho cohetes calibre 85 milímetros”.
Además, decomisaron nueve cargas propulsoras para cohete calibre 85 milímetros, y más de seis mil 500 cartuchos útiles para diversos calibres.
En el tercer comunicado, la delegación estatal de la PGR reportó la detención de “once individuos, como probables responsables de Violación a la ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita y los que resulten”.
Estas personas, dice, fueron puestas a disposición del Fiscal de la Federación por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en Reynosa, Tamaulipas”.
Prosigue el comunicado:
“El parte informativo del personal militar notificó que al hacer reconocimientos terrestres sobre la carretera Reynosa-Nuevo Laredo, escucharon disparos de armas de fuego, ubicando la procedencia de los mismos. Al dirigirse al poblado Puertecitos, municipio de Camargo, Tamaulipas, los elementos del ejército observaron a dos vehículos en movimiento -en el mismo sentido que ellos-, desde dónde civiles armados sostenían un enfrentamiento con personas que se encontraban en una galera”.
Una vez que los militares llegaron a la galera, observaron que varias personas corrían en diferentes direcciones, internándose entre la vegetación del lugar, parcelas y casas habitación, portando armas largas, por lo que implementaron un dispositivo de seguridad para detenerlos.
Tras que cesó el fuego, los militares detuvieron a once personas, algunas de ellas heridas, las cuales fueron trasladadas para recibir atención médica. Pero la Octava Zona Militar no informó sobre la masacre que anteriormente perpetraron los sicarios del Cartel del Golfo, quienes quedaron detenidos.
Fuente.-Proceso.

La "DEBIL GENDARMERIA"...las politicas de SEGURIDAD no tan "efectivas" como se "PRESUMEN".


La balacera en Jalisco, en la que murieron policías federales, desnudó la debilidad institucional de la Gendarmería Nacional que apoyaría a las entidades. Nació prematuramente, incompleta y no tiene buenos resultados a ocho meses de su creación, opinan expertos. Gendarmes son hospedados en hoteles y algunas de sus unidades no tienen sistema de comunicación, critican entrevistados. En Guerrero, Michoacán y Tamaulipas, no disminuyó la violencia.

Mexico,D.F 31/Mar/2015 Los cinco féretros de agentes federales que sirvieron al Estado mexicano cubiertos con la Bandera Nacional, nuevas balaceras en diversas entidades y el repunte de algunos indicadores delictivos en el país, muestran que las políticas de seguridad no son tan efectivas como las autoridades presumen.

Con su vida pagaron el precio de enfrentar a la delincuencia organizada en el Estado de Jalisco, cinco elementos de la flamante Gendarmería Nacional, el programa policial “estrella” del sexenio del Presidente Enrique Peña Nieto. Agentes que fueron formados para brindar seguridad ciudadana están combatiendo con criminales de “ligas mayores”.
Otros siete elementos de la corporación federal de reciente creación, quienes resultaron lesionados en la feroz balacera registrada la noche del 19 de marzo en el municipio de Ocotlán, Jalisco, ya fueron dados de alta médica, pero las huellas de la batalla quedaron en su cuerpo.
La primera terrible experiencia para los policías novatos que en los ocho meses que tienen en funciones han andado de un lugar a otro, como nómadas, durmiendo en hoteles citadinos o carreteros, debido a que el tan anunciado programa nació prematuramente e incompleto.
Los éxitos de la Gendarmería Nacional se limitan a la cobertura de eventos de alta concentración masiva y el apoyo en emergencias, como en los casos del huracán “Odile” en Los Cabos, donde se restableció el orden tras los actos de rapiña y en el Hospital de Cuajimalpa, en labores de rescate y cordón de seguridad.


De las “medallas” que se han colgado los gendarmes, escasamente se recuerdan acciones como la del rescate de nueve guatemaltecos víctimas de tratantes de personas en septiembre de 2014, la detención de diez policías municipales de Iguala en enero de este año, y la captura de dos presuntos narcotraficantes del Cártel de la Sierra en Guerrero, el 18 de febrero último.
Entre las acciones poco afortunadas de los miembros de la Gendarmería está la criticada revisión con cacheo a menores de edad durante la noche del “Grito” de Independencia en el Zócalo de la Ciudad de México el 15 de septiembre pasado; y el robo de su arma de cargo, dinero y una tableta electrónica a una mujer operativa de esa corporación policial que resguardaba el aeropuerto de Acapulco el 10 de febrero reciente.
Un nacimiento imperfecto
Con altas expectativas se apresuró el lanzamiento de la Gendarmería Nacional, proyecto que contemplaba un cuerpo de seguridad fortalecido con 40 mil elementos y que dio sus primeros pasos el 22 de agosto de 2014, con solo cinco mil efectivos; es decir, el 12.5 por ciento de lo planeado. “Se trata de una primera etapa”, justificaron los funcionarios.
Durante la presentación, el Presidente Enrique Peña Nieto declaró que la Gendarmería representaba un nuevo modelo policíaco por su formación militar, su cercanía con la sociedad y despliegue itinerante que iniciaría operaciones inmediatamente en zonas con mayor debilitamiento institucional.
Lo que se había planeado como una gran corporación élite de seguridad, pasó a ser una simple división más de la Policía Federal. Iban a apoyar donde no hubiese policías o serían desplegados temporalmente “por criterios de incidencia delictiva e indicadores socioeconómicos”, según el comisionado nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido.
Cinco mil elementos, significan apenas el 1.13 por ciento de los 440 mil efectivos policiales que tiene México en los tres niveles de gobierno. O sea, casi nada. Y así, el anunciado “nuevo capítulo en la historia del país” inició con el envío de gendarmes federales a Valle de Bravo, en el Estado de México, cinco días después del anuncio presidencial.
A principios de septiembre fueron enviados los agentes a otras entidades que presentaban el mencionado “debilitamiento institucional”: Baja California, Chiapas, Guanajuato, Jalisco y Tamaulipas. El resquemor y las críticas a los gobiernos de esos estados no tardaron en llegar por académicos y políticos de oposición.
Cuando mucho se podía enviar a 300 elementos por estado. En Michoacán, el entonces comisionado para la Seguridad, Alfredo Castillo, aseguró que ahí no eran necesarios los nuevos policías; sin embargo, semanas después, la Comisión Nacional de Seguridad envío un grupo para fortalecer la búsqueda de Servando Gómez Martínez “La Tuta”, líder de la organización Los Caballeros Templarios. Del lado de Jalisco recababan datos del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Las órdenes para la Gendarmería variaron de repente. A la misión de brindar seguridad ciudadana y proteger los ciclos productivos en el país, se agregó fuera de protocolo el apoyar las tareas en contra del crimen organizado. Sin embargo, apenas empezaban labores en un lugar y les ordenaban trasladarse a otro. Así ocurrió en septiembre con la llegada del huracán “Odile” a Baja California Sur, luego el desfile cívico militar donde tuvieron que participar y los trágicos hechos de Iguala, Guerrero, con la desaparición de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa.
Ni de aquí ni de allá
En tanto una partida de aproximadamente 300 elementos de la Gendarmería encontraron estabilidad en Jalisco, hospedándose en el Hotel Posada Guadalajara, en la Avenida López Mateos de esa ciudad, donde la mayoría de unidades policiales están permanentemente estacionadas, en otros estados los movieron con frecuencia.
Tras los hechos de Iguala, las fuerzas federales tomaron el control de la seguridad en ese municipio guerrerense. A los gendarmes les encomendaron el patrullaje en la ciudad, realizar la búsqueda de los normalistas desaparecidos en cerros, cuevas y el Río San Juan de Cocula, y después, se les ordenó custodiar a los familiares de las víctimas de la desaparición forzada.
Las alertas de conflictos violentos obligaron al traslado de tropas a Michoacán y San Luis Potosí, así como a reforzar las que ya estaban en Tamaulipas. La inseguridad se apoderó del puerto de Acapulco, adonde fue enviado otro grupo de gendarmes para inyectar confianza en los habitantes y sobre todo, en los planteles escolares asediados por la delincuencia.
De poco funcionó la presencia de la más novel división de la Policía Federal en esos lugares. La violencia no cesó y en algunas ciudades como Acapulco, los hechos sangrientos incrementaron. Más de 70 asesinatos a menos de dos meses del arribo de la Gendarmería Nacional al punto turístico.


En Michoacán, el 16 de diciembre de 2014 se registró una brutal balacera en Buena Vista Tomatlán (La Ruana), al enfrentarse dos grupos de ex autodefensas. Uno encabezado por Hipólito Mora y el otro por Luis Antonio Torres “El Americano”. La Gendarmería solo atestiguó los hechos sin intervenir, aunque algunos ex policías comunitarios aseguran que los gendarmes les dispararon y habrían matado a alguna de las once víctimas fatales, entre ellas Manuel Mora, hijo de Hipólito.
Los guardianes del orden fueron reubicados para el operativo de seguridad navideña y, en enero del presente año, regresaron a las escuelas de Acapulco. En el mismo mes se terminaron algunas comisiones, entre ellas la de cuidar a los padres y familiares de los 43 estudiantes desaparecidos. En Tamaulipas recogieron sus cosas y se retiraron. Tras la explosión en el Hospital de Cuajimalpa el 29 de enero en la Ciudad de México, fueron enviados casi 200 elementos al apoyo.
Las actividades criminales que tienen sitiado al Estado de Tamaulipas motivaron el regreso de la Gendarmería el 7 de febrero y, a mediados de marzo, se les requirió para auxiliar la cobertura de seguridad de la Convención Nacional Bancaria en Acapulco, con 200 efectivos y 90 patrullas.
La balacera de Ocotlán
Mientras que en Guadalajara se tiene a un buen número de elementos en el ocio del hotel, cuidando sus vehículos y la puerta de su sitio de descanso, aburridos viendo pasar carros y personas, en la Región Ciénega, limítrofe de Jalisco con Michoacán, la noche del 19 de marzo se registró una emboscada.
Presuntos miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación que tenían medida la presencia de un grupo de gendarmes en la zona de Ocotlán, provocaron su asistencia al desapoderar a unos policías municipales de sus armas de cargo. Los agentes federales que viajaban en siete unidades mordieron el anzuelo y fueron en su búsqueda.
En calles de la colonia San Juan, los sicarios que estaban a bordo de unos diez automotores abrieron fuego inmisericordemente en contra de los servidores públicos iniciándose un enfrentamiento que duró poco menos de media hora. Al terminar el tiroteo el saldo fue abrumador: once muertos, cinco de ellos de la Gendarmería Nacional, cuatro personas ajenas a los hechos -entre ellos una mujer y un menor- y dos de los supuestos delincuentes.
En la escena del crimen, las autoridades contaron más de dos mil casquillos de armas de los calibres .223, nueve milímetros, 7.62 X 39, entre muchos otros utilizados por los narcotraficantes del CJNG.
Se reportaron daños en 31 viviendas impactadas por proyectiles de arma de fuego y 29 vehículos, siete de ellos, patrullas de los agredidos gendarmes federales, tres de los delincuentes y el resto de los vecinos de la zona.
Policías aseguraron diez armas de fuego cortas y 18 armas largas, dos granadas de fragmentación del tipo MK2 y M67, además de los cascos de dos granadas calibre 40 que detonaron elementos especializados que apoyaron a los federales por parte de la Fiscalía General de Jalisco.
Aunque la Fiscalía General del Estado inició el acta ministerial y ordenó las primeras pesquisas a peritos forenses y policías investigadores, la Procuraduría General de la República atrajo el asunto para realizar el resto de las investigaciones. A varios días de distancia del suceso, poco se ha avanzado.
La región donde ocurrió la balacera es la misma donde hace poco más de un año fueron localizados 74 cuerpos inhumados en fosas clandestinas en el municipio de La Barca, luego de que dos agentes federales fueran privados de su libertad en Michoacán por policías municipales de Vista Hermosa y sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Los expertos opinan
Guillermo Zepeda Lecuona, profesor investigador del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) y profesional asociado del Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC), lamentó que en el caso de la Gendarmería Nacional “todavía no se desarrolla todo el potencial que se había anunciado y pues no se ha logrado incorporar plenamente las labores de inteligencia policial para el combate efectivo y estratégico del crimen organizado”.
El académico estima que en el caso de la pomposa corporación se hizo un cambio semántico, se le dotó de una nueva denominación, pero “lamentablemente no se cambian las cuestiones de fondo y la operación policial que cumpla con reducir los ámbitos de criminalidad”. A pesar de que se ha mejorado el perfil de los miembros de las corporaciones, aún hay evidencia de abusos y de corrupción, señaló el entrevistado.
Por su parte, el investigador Fernando Espinoza de los Monteros asegura que “aceleraron la creación de la Gendarmería y está costando muchísimo al erario, pero además, sin resultados. No tenemos resultados de eficiencia como se había dicho que se iban a tener y las funciones que se les están asignando no se están cumpliendo. Es igual que la Fuerza Única en el Estado de Jalisco ¿Cuáles son sus resultados? Ninguno”.
El abogado de profesión criticó el gasto que se hace en hospedar policías federales en hoteles, en vez de tener sus propios cuarteles. “Los tenemos aquí en el Hotel Posada Guadalajara con un montón de patrullas, pero al momento que fueron requeridos en Ocotlán, los emboscaron y les ganaron la batalla”, aseveró.
“Vemos que la Policía, ni técnicamente está bien organizada. Aunque tengan las mejores armas, no están organizados. Recibí información que incluso algunas de las patrullas no tienen sistema de comunicación. Entonces los mandan a la guerra sin fusil. Creo que está mal concebida esa Gendarmería y ya está teniendo resultados, pero resultados negativos, porque no está respondiendo a las expectativas”, concluyó Espinoza de los Monteros.

Fuente.-ZetaTijuana.